Objetivo
Que todo pedido especial se cotice, se apruebe y se entregue igual, sin importar quién lo atienda.
Así documentamos un proceso con IA en el taller: el encargado lo cuenta como se lo explicaría a un aprendiz, la IA lo ordena y el dueño decide lo que la IA no sabe.
El encargado de taller grabó cómo atienden un pedido personalizado. Así quedó la transcripción, tal cual.
A ver, ¿cómo le hacemos con un pedido especial? Mira, normalmente el cliente llega o manda WhatsApp con una foto: que quiere un anillo así, o una medalla con el nombre del niño, lo que sea. Primero le preguntamos qué metal, si oro de diez o de catorce, o plata, porque de eso depende todo el precio. Y la medida, la talla del anillo, que muchas veces no la saben, entonces les decimos que vengan a medirse con el anillador.
Luego yo calculo más o menos cuántos gramos va a llevar y le damos el precio con el gramo del día, más la hechura, más la piedra si lleva. Ah, y antes de empezar se deja el cincuenta por ciento de anticipo, eso siempre; si no, no arrancamos.
Ya con el anticipo hago el dibujo o la cera, depende, y si es algo muy especial se le manda foto de la cera al cliente para que diga que sí. Eso a veces se nos pasa y luego el cliente dice que no era así… Después va a fundición, se limpia, se ajusta la medida; si lleva piedras se engastan, se pule, y si es oro blanco lleva el baño de rodio. El grabado va al final.
Lo reviso yo antes de entregarlo: que no tenga poros, que la piedra no se mueva, que la medida sea la que pidió. Y ya le avisamos que está lista, paga lo que falta y se le da su nota con la garantía. Normalmente son como diez días; quince si hay mucho trabajo o si es para diciembre.
Es la estructura que practicamos en el taller. La regla más importante: si algo falta, la IA no lo inventa; lo pregunta.
Que todo pedido especial se cotice, se apruebe y se entregue igual, sin importar quién lo atienda.
Anillador (medidor de tallas), foto o dibujo de referencia y la nota del pedido.
Recibir la idea del cliente: foto, dibujo o descripción, en tienda o por WhatsApp.
✓ Antes de seguir: La referencia queda guardada con el pedido.
Preguntar el metal (oro de 10 o de 14 kilates, o plata) y la talla. Si no sabe su talla, invitarlo a medirse con el anillador.
✓ Antes de seguir: Metal y talla anotados; la talla medida, no adivinada.
Calcular los gramos aproximados y dar el precio: gramo del día + hechura + piedra, si lleva.
✓ Antes de seguir: El cliente sabe que el precio usa el gramo del día.
Cobrar el 50% de anticipo. Sin anticipo no se empieza.
✓ Antes de seguir: Anticipo anotado en la nota.
Hacer el dibujo o el modelo en cera.
Si es una pieza muy especial, mandar foto de la cera al cliente y esperar su «sí». Es el paso que más se olvida.
✓ Antes de seguir: La aprobación queda por escrito en el chat.
Fundición, limpieza y ajuste de la medida.
Engastar las piedras (si lleva), pulir y dar baño de rodio si es oro blanco.
Grabar, siempre al final.
✓ Antes de seguir: El texto del grabado coincide con la nota.
Revisar la pieza antes de entregarla: sin poros, piedra firme y la talla que pidió.
✓ Antes de seguir: Pasa los 3 puntos; si no, regresa al paso que corresponda.
Avisar que está lista, cobrar lo que falta y entregar la nota con la garantía.
✓ Antes de seguir: Pago completo y nota entregada.
La nota de voz no decía estas cosas. En lugar de rellenarlas, la IA las dejó como preguntas. Se contestan en 15 minutos con el dueño y el manual queda completo.
Quien mejor conoce el proceso lo cuenta en una nota de voz de 2 a 5 minutos.
Con la instrucción de arriba, la IA arma el manual y anota lo que falta.
El dueño contesta las preguntas pendientes y el manual queda en su versión final.
Se imprime para el taller y el mostrador, y sirve para enseñar a quien llega.
En el taller de 4 horas tu equipo aprende a usar la IA documentando uno de sus propios procesos.
La joyería, la nota de voz y el manual de esta página son un ejemplo ficticio.